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sábado, 30 de abril de 2011

la soledad nos empuja a no estar solos

Parece que lo que siempre se ha llevado ha sido la soltería. Es lo que "molaba". Acostarse un día con una persona y otro día con otra sin dar cuentas a nadie (eso sí, los hombres "don juanes" y las mujeres "putas", para variar). Qué maravilla de opción de vida. Hay gente que alardea de ello, le gusta vivir así y es totalmente respetable. Otras personas se siente mal (normalmente las mujeres se sienten putas porque la sociedad “es asín” y nos lo han inculcado desde pequeñas). Yo si tuviera buen cuerpo y oportunidades, probablemente lo haría. Pero a mi lo que en el fondo me pide el cuerpo, o mejor dicho, la mente es estar con alguien un poquito más en serio. 

El hombre es un ser social por naturaleza, como dijo Aristóteles. Así que en el fondo da igual la relación que lleves (amistad, follamig@s, rollo, rollo-largo, rollo-polvo, noviazgo, matrimonio...) porque el cuerpo siempre te pide marcha. Pero, ¿qué pasa cuando te la pide la mente?
Lo que me pregunto es que no sé hasta qué punto interviene la mente a la hora de sentirnos atraídos por alguien. Creo que manipula y está en constante búsqueda de la "presa” por la necesidad de las personas que tienen de estar con alguien.
Es igual que la teoría de la hipoteca que tenemos un amigo y yo. A parte de hipotecarte inmobiliariamente en la vida, también nos hipotecamos sentimentalmente. El hilo de la relación un día (hace mucho) se rompió. Te das cuenta más tarde (aunque en el fondo lo sabías) pero sigues y sigues y sigues. Cuanto más tiempo pasa, más te hipotecas. Nos suelen vencer los factores que influyen para no dejarlo (evidentes): familia, amistades, hijos, matrimonio, la casa, la dependencia, "es que llevamos muchos años", "es que la/lo quiero" (¿¿amor o cariño??), etc.  A parte de estos factores, la cabeza sigue manipulando para que no nos quedemos en soledad. Por eso, vas tirando con lo que tienes hasta que tu cuerpo te grita que pares o hay un cambio importante. Con un cambio importante me refiero a diversas circunstancias. Una de ellas es un viaje en el que te das cuenta  de que no quieres a tu pareja para nada. Otra, lo más usual, normal y habitual (hablo sin estadísticas, sólo es mi punto de vista) es que aparezca otra persona. Esa persona que nos hace realmente dar el empujón final. Por esa persona te das cuenta de que no quieres a la otra, (aunque muy en el fondo lo sabías desde hace mucho tiempo) pero por no quedarme sol@, pues ya si eso empalmo una relación con otra y punto pelota. No culpo a nadie, es la fuerza egoísta de nuestra mente que nos impide estar en soledad.
No siempre es así, hay quien le echa dos ovarios (o lo que sea) y lo deja. ¡Qué valiente! Se dio cuenta de que el hilo se rompió y de que se hipotecó durante más de un año. Si, si.... a los tres meses ya está con otra persona. Pues lo que yo digo: vuelve a no estar sol@. Todo esto fundamenta mi teoría de que la soledad nos empuja a no estar solos.
Nadie estará de acuerdo conmigo porque lo que suele verse es una soltería o soledad impuesta o elegida. La impuesta es la de “me han dejado y no me como un colín”, viudas que no rehacen su vida, celibato (¡uy! ésta no... jajaja). La soltería elegida es la de: "acabé hasta las narices y no quiero estar con nadie”, "yo sol@ estoy muy bien que no tengo que dar explicaciones, o "ahora no es momento, estoy con mil proyectos o mil cosas en la cabeza y no tengo tiempo".
Pero hay mentes frágiles y débiles que rápidamente generan la idea de: "que agusto estoy con tal o me hace tilín cual”. Y aquí pasa lo que digo yo. Ya está el lió montado. Y me pregunto diversas cuestiones: ¿Es la semilla de un sentimiento nuevo que surge de la verdad o es la semilla de un sentimiento autoimpuesto por la mente por tener siempre un objetivo y no estar solos? ¿Es la necesidad de no estar solos, la inseguridad de no depender de nadie? ¿O es la inseguridad de no ser importante para nadie? ¿Qué es exactamente lo que nos lleva a la búsqueda, en ocasiones a la desesperada de compartir nuestra vida (sentimental o sexual) con alguien?
No sé si me explico, pero es que lo que veo a mí alrededor es:
- Sigo con esa persona hasta que aparezca una mejor.
- Te dejo porque no es el momento pero a los 15 días estoy con otra persona.
- Yo ahora no quiero saber nada de nadie, que bastante me han jodido pero es que me está empezando a gustar alguien...
¿Necesidad o sentimiento verdadero?

Terminamos con Neruda y un fragmento de su discurso pronunciado con ocasión de la entrega del Premio Nobel de Literatura en el año 1971. [http://www.mundolatino.org/cultura/neruda/neruda_3.htm]:

No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto: a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y de creer en un destino común.

2 comentarios:

  1. Hay tb un poema de Neruna que fue durante mucho tiempo uno de mis favoritos y decía: "es tan corto el amor y tan largo el olvido
    Laura Aznar

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  2. Quién diría que has visto la película horas después de escribir esto...válgame!!
    Tu Amiga a la que "te voy a escribir en mi blog, porque tia, lo tuyo es muy fuerte".

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