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domingo, 21 de julio de 2013

Vía @eva_uvedoble: La pataleta de la ministra del confeti: Ana Mato al aparato

Ayer en Twitter, ante mi mosqueo monumental, que aún hoy continúa y no se me va a quitar en mucho tiempo, alguien me dijo que sacara toda la mierda, que escribiera. Es que no me sale. Me sale una vez al año y cuando tengo mucho tiempo, y no es el caso. Lo tengo todo en mi cabeza pero no me sale juntar letras para que hagan palabras que creen frases que tengan un texto interesante con algo que decir. Así que en una de mi visitas a La herencia del cajón verde con doble fondo, un blog que frecuento normalmente, me encuentro la entrada perfecta. Exactamente lo que pienso, como lo pienso y que viene de alguien que sabe escribir, no como yo. Es la entrada que saca toda la rabia, que habla sin tapujos, y que pone en su sitio a Ana Mato y toda la mierda "derechona-recorta-derechos-que-sigue-un-libro-que-es-mentira-en-nombre-de-Dios". Os dejo con ella:

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Las bolleras, marimachos, lesbianas,  machorras, tomboy, femme, invertidas, trans, sáficas, desviadas, novias, guarras, andróginas, tortilleras, camioneras, guarrillas, butch, follaremos, follaremos y follaremos como nos dé la gana, con quien nos dé la gana, abriremos nuestro coño, nos meteremos el puño hasta que no podamos gritar más, nos reventaremos el culo de puro placer y pariremos todxs lxs hijxs que nos dé la gana.

La pataleta de Ana Mato, la ministra confeti, consiste en la ley del quien ríe el último ríe mejor. Este tipo de señoras derechonas, fachas y a las que unaaa-palomaaaa-blancaaaa-católica (que escondía una inmensa polla entre sus alas) suele hablarles al oído dándoles las buenas nuevas se creen con derecho suficiente como para organizar el mundo según crean conveniente.  Y sobre todo para hacer uso de los úteros ajenos a voluntad de los obispos.
Me imagino que es de ese tipo de señoras que hubiera podido poner todo su empeño por ejemplo en que la gente no pudiera divorciarse, ¡qué horror, un divorcio, por dios, romper las reglas divinas! Y ahí la tienen tan pichi, tan divorciadita. Para mí fingido asombro ellas son siempre, por ejemplo, las primeritas en divorciarse. Y así con todo. Tan contraria al aborto pero tal vez, y si hubiese tenido que recurrir, tan decidida a poner rumbo a Londres tan tranquila y en silencio con su taco de billetes bajo el brazo. Ellas son así, hacen lo que quieren siempre tan pichis, no olvidar. Sin despeinarse y con esa cara de virgen avinagrada. Ellas suelen ser de las que se oponen a todo lo que suponga unas líneas anotadas por manos ajenas en el margen de la Biblia, pero luego bien que chupan (¿o no debería decir chupan?) bien del frasquito por el que otras se dieron las tortas. Suelen ser esas que en el colegio tiraban el borrador a la maestra mientras ésta escribía y luego disimulaba, o la que las prepara y les echa las culpas a los demás, vaya, esas que tiran la piedra y esconden la mano y las que se van por la puerta de atrás para no ser nunca pilladas.

Esas que follan con la luz apagada y con un camisón con una abertura en la zona genital y sólo los días que ovulan que así se lo marcan clearblue.

Sé que Ana Mato nunca leerá esto y  sé que al resto le puede importar tres pepinos leer a una bollera rabiosa que escribe desde el asco y la rabia. La verdad que a mí también me la trae al pairo si os importa o no. Ya sé que la gente es muy empática menos cuándo se trata de los problemas que nos afectan a las mujeres, a las bolleras, a las minorías a lo que molesta.

Querida Ana Mato, si hubiésemos seguido las normas y derechos que impone su partido y su forma de vivir, usted misma no hubiese ido a la escuela, ni a la universidad, ni hubiese tenido como mujer todos los derechos que imagino que disfruta gracias, como sabe, a otras muy diferentes a su forma de pensar y a su ideología. Pero ustedes tienen la mala costumbre de ir de conservadores, de amas de casa abnegadas, de señoronas con tules, velos y catecismos en las manos para que luego a la mínima de cambio se hagan eco de las protestas y derechos que otras van ganando haciendo que la vida sea un lugar más habitable. Y luego dan tanto la vuelta a la tortilla que parece que sois vosotras las grandes transgresoras. Pobres ilusas. Ana Mato, una no puede ser tan católica y estar divorciada, ¿en qué quedamos? Usted tenía que aguantar ahí con su marido, ¡¡qué hostias que para eso se casó. Joder. ¿no?!!!  ¡¡¡¡Hooostiaaaaaa putaaaaaaaaaa!!!!. Mi abuela siempre decía eso de “no se puede estar en misa y repicando las campanas” que mira que tenerlo yo que recordar y con estos refranes tan españolistas…clama el cielo.

Soy una mujer adulta, me defino políticamente como lesbiana, me casaré en unos meses  y mi mujer y yo queremos tener un bebé próximamente. Queremos tener una sanidad gratuita y de calidad como hasta entonces ha sido. Sabemos muchas cosas. Muchas. Como que muchos hospitales te ponen pegas, hasta lxs propixs ginecólogxs y enfermerxs. Sabemos. Vaya que sí sabemos.  Sabemos que unas comunidades autónomas son más proclives a realizarte los tratamientos que otras. O mirarte más o menos sobre el hombro y a mirarte raro. También sabemos que en las listas de espera para la reproducción asistida se atiende primero a las parejas heterosexuales, nos hacen creer que no, pero aquí nadie nació ayer como usted comprenderá. Sabemos que esta supuesta reforma que quiere presentar es una pataleta porque los de vuestro partido no consiguieron dar marcha atrás al matrimonio homosexual y que con esto quieren darle una caramelito agradable a la iglesia y a la derecha más casposa y rancia, ósea a gente como usted, para poner un ejemplo.

Es la política esa del “pues, tú más”.

Sabemos también que es una medida íntegramente ideológica. FIN. Sea consecuente, no mienta, diga las cosas como son no las disfrace, pero claro usted pertenece al PP dónde os fascina ese refrán tan español,¿cómo era?…¡¡ah, sí!..”Dónde dije digo digo diego..”

Pero no. Ana Mato, no. No sé cómo pero NO.

Una cosa es gobernar o llevar un ministerio como el suyo que parece que le toco a usted en una tómbola mientras preparaba un cumpleaños lleno de confeti, y otra muy distinta es legislar de forma anticonstitucional leyes que discriminen más aún la sexualidad y maternidad de muchas mujeres lesbianas, entre la que yo me encuentro y de muchas mujeres solteras (léase aquí como ejemplo mediático a Dolores de Cospedal y Alicia Camacho, supongo que entre otras 45696959595 más)

Basta ya por favor de medir con varas distintas. No somos idiotas, seremos pobres, seremos obreras, seremos quienes queramos ser, pero no somos idiotas. Las únicas taradas y que hacen pelotudeces son ustedes, párense a mirárselo por favor. Una ve con perspectiva cuándo se pone un ratito a pensar, algo de lo que adolecéis en el PP.

No vais a poder con nosotras. Y esas no son las maneras.

No vamos a ir a una clínica privada a concebir a nuestro futuro bebé. Ya pagamos a la seguridad social todos los meses.

Esto se convertirá en mi cruzada particular. Concebiremos de forma artificial, lo quieran o no. Y a través de la sanidad pública. Iré dónde haga falta y me echaré a la calle aunque solo seamos dos.

No podemos dejar que esta gentuza que se hace pasar por ministra de sanidad, servicios sociales e Igualdad gobierne en nuestros úteros poniendo en barbecho nuestros coños.

Es bochornoso, insultante, inmundicia y aberrante que una tipa como Ana Mato sea ministra de nada más y nada menos que de SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD. Cuándo estaría tan bien preparada para LEER LA BIBLIA EN VOZ ALTA, ARRELGLAR LAS IGLESIAS Y PONERLAS LINDAS PARA LA PASCUA Y SEMANA SANTA Y PARA LA SUMISIÓN AL VARÓN.

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